Una infinita llanura inundada, el horizonte que se pierde de vista hecho agua, un hervidero de aves de todos los tamaños y colores, y el hombre avanzando lentamente, caño por caño, sobre la canoa. Pasados unos meses, el escenario es el mismo pero ya todo ha cambiado. El suelo es una sola grieta, hace tiempo que no cae una gota de agua, el sol se aferra a las playas de arena que bordean los ríos disminuidos, a las copas de los árboles y a todo ser viviente, aunque no lo quiera. El hombre cambia la canoa por el caballo, y sobre él arrea el ganado en la búsqueda cíclica y perenne de las fuentes de agua. Tierra vasta de los más pronunciados contrastes, mundo anfibio ordenado permanentemente por un intenso régimen de lluvia y sequía, recoge una legión de seres vivos diestros en la lucha por la vida, cuando a veces la dureza del medio impone la muerte. Una sabana amplia y sobrecogedoramente hermosa, asiento de hombres de ancestral coraje, se explaya ante los ojos exploradores. Bienvenido a 300 mil kilómetros de belleza. Bienvenidos al Llano venezolano.*





Los Llanos se sitúan en la depresión central del país entre los Andes, la Cordillera de la Costa y el Macizo Guayanés. Ocupan aproximadamente la tercera parte del territorio venezolano. Constituyen una inmensa planicie formada por la superposición de los materiales transportados por los ríos que nacen en las áreas montañosas circunvecinas. Los Llanos se dividen en: Llanos Orientales donde predomina el relieve de mesas (Estado Monagas y sur del Estado Anzoátegui); Llanos Centrales, con sus cerros y lomas (Estados Guárico y Cojedes); Occidentales (Estados Portuguesa y Barinas) y Meridionales cuyo relieve, con algunas excepciones, no presenta elevaciones (Estado Apure).

El clima de los llanos se rige básicamente por dos temporadas: la lluviosa, que se extiende de mediados de mayo a mediados de noviembre, cuando caen prolongados y abundantes aguaceros; y la seca, que abarca el resto del tiempo, cuando no cae una sola gota de agua durante semanas. Además se caracteriza por presentar temperaturas altas, con una media anual de 27†C. Durante la temporada lluviosa el calor es intenso, la atmósfera se satura de humedad, y el aire se percibe sofocante...En verano el clima es más benigno; el cielo se despeja y los vientos alisios del noreste atemperan los rigores del calor habitual.



Las capitales y centros de comercio llaneros (San Fernando, Calabozo, Barinas, San Carlos, Acarigua, etc.) cuentan con hoteles dotados de servicios básicos y tarifas reducidas. Otra opción, un poco más costosa, son los hatos ganaderos y reservas ecológicas, cuyas instalaciones están adaptadas para acoger turistas y ofrecen visitas guiadas especializadas.

San Fernando, Barinas y Acarigua poseen aeropuertos nacionales con vuelos diarios. Es conveniente consultar con los hatos y centros turísticos si incluyen entre sus servicios la recogida y el traslado bien desde los aeropuertos locales o desde las ciudades capitales. Barinas, San Fernando y San Carlos, entre otras ciudades, cuentan con un nutrido sistema de transporte urbano. Las rutas interurbanas son cubiertas por un sistema de autobuses y microbuses con horarios a consultar in situ.

¿Qué hacer en Los Llanos?

- Observar y fotografiar la vida silvestre: Las lagunas, los esteros y los préstamos a los lados de las carreteras, ofrecen el espectáculo de una gran cantidad de especies animales.

- Pasear a pie, en vehículo y a caballo: Los hatos turísticos ofrecen facilidades para recorrer sus espacios, dependiendo de las condiciones del lugar y la estación.

- Pasear en bote y practicar deportes acuáticos: Existen diversos tipos de embarcaciones que facilitan la navegación por ríos y caños. Algunos embalses brindan la opción de practicar deportes náuticos.

- Visitar los balnearios: La época de sequía permite el disfrute de las playas de algunos ríos. Allí y en cualquier espacio al aire libre es posible realizar picnics, parrillas y sancochos.

- Presenciar las faenas llaneras: En los hatos turísticos las faenas cotidianas como el ordeño, la fabricación del queso y las vaquerías, forman parte de los programas regulares.

- Conocer los sitios históricos: El Llano muestra su protagonismo en la gesta de independencia en sus pueblos y en las construcciones.

- Comprar artesanía indígena y criolla: Obras de artesanía como chinchorros, alpargatas y aperos de monta, son hermosas expresiones de la mezcla racial de criollos, indios y negros.

- Participar en las festividades religiosas: Son los principales motivos de celebración llanera: la de Nuestra Señora de Las Mercedes (Semana Santa), Nuestra Señora del Carmen (Guachara:38 de febrero; Puesto Paéz, 11 de julio); y San José (16 al 21 de marzo).


* Fuente: GONDELLES Anabel y Juan Carlos López: “Los Llanos” Folleto informativo y promocional, Corporación de Turismo de Venezuela.