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Los Andes venezolanos constituyen el extremo septentrional
de la impresionante cadena montañosa que
surca varios de los países de América
Latina. En los Estados de Táchira,
Trujillo y Mérida, el frío
paramero se diluye ante la cálida acogida
que los andinos ofrecen al viajero. Hoteles de máxima
categoría conviven con hostales, posadas
y centros de agroturismo a lo largo de las rutas
que atraviesan los tres estados. Desde el centro
de las ciudades capitales hasta los pueblos más
remotos hay alternativas gastronómicas para
todo paladar. Lo rural y lo urbano, la tradición
y la modernidad se entremezclan en los estados andinos,
precursores del desarrollo turístico en Venezuela.

Cuna de escaladores, en los Andes se puede caminar
por el centro de las ciudades, aventurarse en bicicleta,
conocer parques y lagunas a caballo, practicar el
montañismo, volar en parapente, surcar ríos
caudalosos o maravillarse con la música,
el arte y la artesanía local.
La ciudad de Mérida se distingue
por tener el teleférico más largo
y alto del mundo que alcanza 4.765 kilómetros
en su última estación. Otro de los
records de este enclave turístico y estudiantil
es el de tener la heladería con más
cantidad de sabores según el libro Guinness.
Las líneas de aviones y de autobuses permiten
el fácil acceso a las principales capitales
andinas. La vialidad en el estado está asfaltada
y en buenas condiciones, a excepción de algunas
carreteras remotas, donde se requiere de vehículos
de doble tracción. Las estaciones de servicio
son frecuentes, pero es prudente no descuidar el
indicador de gasolina, especialmente si se conduce
en las pendientes del páramo. Existen facilidades
para el alquiler de vehículos con y sin chofer
en los aeropuertos y las ciudades más importantes.
“El
teleférico de Mérida hace el
recorrido desde los 1.600 metros en la ciudad,
hasta los 4.765 metros sobre el nivel del
mar, en el pico Espejo, desplazándose
en cuatro tramos a lo largo de 12,5 kilómetros,
lo que lo califica como el teleférico
más largo y alto del mundo. Sólo
el recorrido hasta una de las cumbres más
altas de Venezuela, constituye motivo suficiente
para visitarlo, sin embargo, usted podrá
observar durante el trayecto, los cambios
entre diferentes ecosistemas de la sierra.
Desde cada una de sus estaciones se pueden
realizar caminatas y penetrar la belleza,
bien sea del bosque nublado, del páramo
o de las nieves eternas. La más famosa
de estas excursiones es la que conduce desde
la estación Loma Redonda hasta el pueblo
de Los Nevados, en un recorrido de cuatro
horas a lomo de mula, que atraviesa el páramo
de la Media Luna y arriba a uno de los más
hermosos parajes en el corazón de estas
montañas. De creación reciente,
una vertiginosa carretera de tierra llega
a Los Nevados desde la localidad de El Morro,
sin embargo, el encanto y la seguridad de
la excursión a mula o a pie es insustituible.”
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LOPEZ,
Juan Carlos: “Mérida. Las alturas del
trópico” Folleto informativo y promocional,
Corporación de Turismo de Venezuela. 1998
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